El granizo es precipitación sólida que se forma dentro de nubes convectivas potentes, normalmente cumulonimbos. Puede caer con la temperatura en superficie claramente por encima de 0 °C: lo importante es lo que ocurre a varios kilómetros de altura, donde el aire está bajo cero. No todas las tormentas generan granizo que alcance el suelo, y dentro de una misma célula la franja afectada puede ser estrecha.
De una gota sobreenfriada a un granizo
Las corrientes ascendentes transportan gotas de agua hacia zonas muy frías de la nube. Algunas permanecen líquidas aunque estén por debajo de 0 °C —son gotas sobreenfriadas— y se congelan al chocar con pequeños embriones de hielo. El granizo crece al captar más gotas y partículas heladas mientras permanece en una región favorable de la tormenta.
Sus capas no son un reloj exacto del número de viajes dentro de la nube. El aspecto transparente u opaco depende, entre otras cosas, de la cantidad de agua disponible y de la rapidez de congelación. Finalmente, el granizo cae cuando la corriente ascendente ya no puede sostenerlo o cuando su trayectoria sale de la zona de crecimiento.
Qué hace que sea pequeño o grande
Un granizo mayor suele necesitar una corriente ascendente capaz de mantener partículas pesadas en la nube, abundante agua líquida sobreenfriada y tiempo suficiente para crecer. También influyen la organización y el movimiento de la tormenta, el viento con la altura y cuánto se derrite durante la caída. Por eso el tamaño no puede deducirse únicamente de lo oscuro que parece el cielo ni de cuánto dura la lluvia.
Las comparaciones con monedas o frutas son orientativas y varían entre países. Para informar con rigor, mide solo cuando haya pasado el peligro, usando una regla y sin exponerte a rayos ni a nuevos núcleos tormentosos.
Qué puede decir una previsión
Los servicios meteorológicos evalúan ingredientes favorables y observan la evolución con radar, satélite y redes de detección. Un aviso de tormenta con mención de granizo comunica una posibilidad y un nivel de impacto; no asegura que caerá en cada municipio o calle. Del mismo modo, la ausencia de granizo en tu punto no significa que el aviso fuera erróneo: la convección puede variar mucho en pocos kilómetros.
Consulta los avisos vigentes de AEMET y las instrucciones locales. El radar ayuda a seguir la célula, pero no debe utilizarse como permiso para apurar una actividad al aire libre.
Cómo protegerte
- En casa: entra, aléjate de ventanas y claraboyas y baja persianas o contraventanas sin exponerte fuera. Recoge objetos, toldos o macetas únicamente antes de que llegue la tormenta.
- En un vehículo: mantén puertas y ventanillas cerradas, reduce la velocidad con suavidad y detente solo en un lugar legal y seguro si pierdes visibilidad. No te refugies bajo árboles ni ocupes zonas bajas susceptibles de inundarse.
- En el exterior: busca un edificio sólido o un vehículo cerrado con techo rígido. Si no existe refugio inmediato, protege especialmente cabeza y cuello y abandona espacios abiertos cuanto antes.
- Después: evita cristales, hielo resbaladizo, ramas inestables y cables caídos. No subas a un tejado mojado para comprobar daños.
El granizo llega asociado a una tormenta que también puede producir rayos, ráfagas y lluvia intensa. Si oyes truenos, aplica además nuestra guía de seguridad ante tormentas eléctricas al aire libre.
Este artículo es divulgativo y no sustituye un aviso vigente ni una orden de emergencia.
