El calor intenso puede afectar incluso antes de que una persona se sienta claramente enferma. Esta guía reúne medidas prácticas para reducir la exposición y reconocer situaciones que requieren ayuda. Es contenido divulgativo: no informa de avisos vigentes ni sustituye las indicaciones sanitarias o de emergencias.

Antes de hacer planes: revisa el aviso completo

La temperatura prevista no es el único dato importante. Comprueba la zona afectada, el horario, la duración del episodio y las recomendaciones de las autoridades. Un aviso puede actualizarse durante el día. Nuestra guía sobre los colores de los avisos meteorológicos explica cómo interpretar esa información. Para la situación vigente en España, consulta siempre la página oficial de AEMET.

Cómo mantener la vivienda más fresca

  • Bloquea el sol durante el día: baja persianas, cierra contraventanas o corre cortinas en las ventanas soleadas.
  • Ventila cuando el exterior esté más fresco: aprovecha la noche y las primeras horas de la mañana; cierra después para conservar el aire más fresco.
  • Reduce el calor interior: apaga luces y aparatos que no necesites y evita cocinar durante las horas más calurosas si es posible.
  • Busca un lugar fresco: si la casa acumula demasiado calor, pasa parte del día en un espacio climatizado accesible y seguro.

Un ventilador puede mejorar la sensación térmica, pero no enfría el aire. Cuando el ambiente es extremadamente cálido, no debe ser la única medida.

En la calle y durante actividades

  • Evita el esfuerzo intenso en las horas de mayor calor y traslada la actividad a primeras horas o al atardecer.
  • Busca sombra, usa ropa ligera y holgada y protege la cabeza y la piel del sol.
  • Lleva agua y bebe con regularidad; no esperes a tener mucha sed. Si un profesional sanitario te ha limitado los líquidos, sigue su indicación.
  • No dejes nunca a niños, personas dependientes ni animales dentro de un vehículo estacionado, ni siquiera durante pocos minutos.
  • Modifica o cancela el plan si la ruta carece de sombra, agua o una salida rápida hacia un lugar fresco.

Trabajo con calor: la prevención debe organizarse

En trabajos al aire libre o en interiores calurosos no basta con “aguantar”. EU‑OSHA recomienda adaptar horarios para evitar las horas más cálidas, facilitar agua y zonas frescas y formar para reconocer los trastornos relacionados con el calor. Las pausas, la carga física, la aclimatación y la ropa o equipos de protección deben valorarse en la evaluación de riesgos del puesto.

Quién necesita más atención

Las personas mayores, los bebés, quienes viven solos, trabajan al aire libre, padecen enfermedades crónicas o toman determinados medicamentos pueden ser más vulnerables. Conviene mantener contacto con familiares y vecinos, comprobar que pueden beber y refrescarse y ayudarles a acceder a asesoramiento sanitario si lo necesitan. No cambies medicación ni pautas de líquidos por tu cuenta.

Señales de alarma y cómo actuar

Dolor de cabeza, debilidad, mareo, náuseas, calambres o sudoración intensa pueden indicar que el calor está afectando al organismo. Interrumpe la actividad, lleva a la persona a un lugar fresco, afloja la ropa y enfríala mientras solicitas consejo sanitario si no mejora.

La piel muy caliente, la confusión, el delirio, las convulsiones o la pérdida de conocimiento requieren asistencia médica inmediata. Llama a emergencias y comienza a enfriar a la persona mientras llega la ayuda. No le des líquidos si está inconsciente o no puede tragarlos con seguridad.

Una lista rápida antes de salir

  1. Revisa el aviso oficial y su hora de actualización.
  2. Identifica sombra, agua y lugares frescos en la ruta.
  3. Reduce esfuerzo y cambia el horario cuando sea necesario.
  4. Avisa a otra persona si vas a trabajar o hacer deporte en solitario.
  5. Comprueba cómo están las personas vulnerables de tu entorno.

Fuentes oficiales