Un mapa de avisos ayuda a planificar un desplazamiento o una actividad al aire libre, pero el color solo cuenta una parte de la historia. Esta guía explica el sistema de AEMET en España; es contenido divulgativo y no informa de avisos activos.
Qué es un aviso meteorológico
Una previsión describe el tiempo esperado. Un aviso se centra en la probabilidad de un fenómeno adverso en una zona y en su peligrosidad. Una observación, por su parte, informa de lo que se ha registrado. No deben confundirse estas tres informaciones: un aviso de lluvia no significa que ya esté lloviendo en todos los municipios afectados.
Qué significa cada color
- Amarillo: peligro bajo. Puede haber impactos, especialmente sobre personas y bienes vulnerables o expuestos. Revisa las actualizaciones y ten en cuenta las características de tu actividad.
- Naranja: peligro importante. Son posibles impactos graves, especialmente en situaciones de vulnerabilidad o exposición. Prepara medidas de precaución y revisa tus planes.
- Rojo: peligro extraordinario. Los impactos pueden ser muy graves o catastróficos. Sigue las indicaciones de las autoridades y evita desplazarte salvo que sea estrictamente necesario.
El nivel expresa la peligrosidad del fenómeno. El riesgo concreto también depende de dónde estés y de tu vulnerabilidad: una misma situación puede afectar de forma distinta a una persona en un edificio y a otra en una zona expuesta.
Qué fenómenos pueden generar avisos
Entre ellos están las lluvias, tormentas, nevadas, vientos, temperaturas máximas y mínimas y fenómenos costeros. El plan Meteoalerta también contempla otros, como niebla, polvo en suspensión y aludes. Lee siempre el fenómeno indicado: un aviso costero no describe por sí solo las condiciones del interior.
Cómo leer el detalle del aviso
- Zona: comprueba si incluye tu localidad o el recorrido previsto.
- Vigencia: revisa las fechas y horas de inicio y fin y la hora de la última actualización.
- Fenómeno e intensidad: lee el valor previsto, sus unidades y los comentarios.
- Probabilidad: indica la posibilidad de que ocurra el fenómeno; no garantiza que afecte por igual a toda la zona.
- Previsto u observado: distingue la predicción de un fenómeno que ya se está observando.
Cómo preparar tus actividades
Con lluvia o tormentas, revisa los avisos antes de una excursión; con viento o fenómenos costeros, comprueba especialmente la exposición de la ruta; con nieve o temperaturas extremas, consulta también las recomendaciones oficiales específicas. Sigue las indicaciones de Protección Civil y de las autoridades locales. No esperes al nivel rojo para prestar atención.
Consulta de nuevo la información cerca de la hora de salida: los avisos pueden actualizarse o cancelarse. Una captura antigua no permite conocer la situación vigente.
